Igual como hizo Cristóbal Colón…Otra vez le servimos en bandeja de plata

Igual que Cristóbal Colón cuando llegó al nuevo Mundo que hoy conocemos como América, Santo Domingo fue el hogar desde donde el Imperio Español puso en marcha el más grande genocidio jamás conocido en la historia moderna y contemporánea.

Santo Domingo fue el escenario elegido para dirigir al filo de la espada y la pólvora en nombre del Santo Evangelio, el hostigamiento, persecución y aniquilamiento de civilizaciones completas de seres humanos en los nuevos territorios invadidos por los imperios europeos hace quinientos veinte y cuatro (524) años.

Santo Domingo fue nuevamente elegido por el consorcio brasileño ODEBRECHT para poner en marcha y ejecutar el más grande entramado de corrupción privado-estatal que hayamos conocido. El emporio Odebrecht extendió desde Santo Domingo una red de sobornos y actos delictivos de nuestra América Latina afectando las finanzas de múltiples estados y de millones de ciudadanos y ciudadanas.

Todo el tinglado de corrupción, tanto en soborno como de otras formas, como son las sobrevaluaciones de diferentes tipos de obras públicas, lavado, complicidad de los diferentes gobiernos de los países involucrados ha puesto en ascua a muchos gobiernos del contienete y ha puesto en relieve el inmenso mundo de corrupción que sustenta la mayoría de los políticos y funcionarios de nuestros gobiernos.

La República Dominicana nuevamente sale ante los reflectores de los ojos del Mundo como la Nación que le sirvió de plataforma política-financiera, y geográfica para establecer sus oficinas desde donde ponían en práctica su modus operandis. Irónicamente, esas oficinas estaban ubicadas en la misma entraña del Gobierno Dominicano, es decir, en el Palacio Nacional, donde su cerebro ejecutor y mentor, Joao Santana, también era el asesor político y publicitario del actual presidente de la República Licenciado Danilo Medina Sánchez.

Desde la oficina instalada en el Palacio Nacional se dirigió todo. No solo la campaña presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, y posteriormente su reelección, sito también, todo el proceso de soborno a los diferentes partidos políticos importantes, Diputados, Senadores, y diversos funcionarios de primer grado. Además, ese entramado de corrupción puesto en marcha por la empresa multinacional Odebretch y sustentada en la plataforma que el gobierno dominicano le ofrece, alcanza también sectores de la vida privada y a profesionales, mayormente, del mundo de la comunicación.

Gracias a que el escándalo de corrupción de le empresa Odebretch fue descubierto en Brasil, y que además, llamo la atención de la justicia de los Estados Unidos de América, se pudo conocer la dimensión, el poderío de detrás agazapado como el Tigre para dar la mordida mortal, de los principales políticos y gobiernos de los países en cuestión. Es por esa razón que hoy día la Procuraduría General de la Republica está investigando e interrogando algunos funcionarios y ex funcionarios del Estado Dominicano.

Gracias a la connotación de este acontecimiento continental y de la presión popular en la calles y en algunos medios de comunicación, del pueblo del Mundo como la Nación que le sirvió de plataforma política-financiera, y geográfica para establecer sus oficinas desde donde ponían en práctica su modus operandis. Irónicamente, esas oficinas estaban ubicadas en la misma entraña del Gobierno Dominicano, es decir, en el Palacio Nacional, donde su cerebro ejecutor y mentor, Joao Santana, también era el asesor político y publicitario del actual presidente de la República Licenciado Danilo Medina Sánchez.

Desde la oficina instalada en el Palacio Nacional se dirigió todo. No solo la campaña presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, y posteriormente su reelección, sito también, todo el proceso de soborno a los diferentes partidos políticos importantes, Diputados, Senadores, y diversos funcionarios de primer grado. Además, ese entramado de corrupción puesto en marcha por la empresa multinacional Odebretch y sustentada en la plataforma que el gobierno dominicano le ofrece, alcanza también sectores de la vida privada y a profesionales, mayormente, del mundo de la comunicación.

Gracias a que el escándalo de corrupción de le empresa Odebretch fue descubierto en Brasil, y que además, llamo la atención de la justicia de los Estados Unidos de América, se pudo conocer la dimensión, el poderío de detrás agazapado como el Tigre para dar la mordida mortal, de los principales políticos y gobiernos de los países en cuestión. Es por esa razón que hoy día la Procuraduría General de la Republica está investigando e interrogando algunos funcionarios y ex funcionarios del Estado Dominicano.

Gracias a la connotación de este acontecimiento continental y de la presión popular en la calles y en algunos medios de comunicación, del pueblo dominicano se ha podido, por lo menos, hacer público y que se esté ventilando en el Ministerio Público. Igual que otros hechos de corrupción en le País que no han sido procesados debidamente en los tribunales de la Nación, como son, el caso de los Súper Tucanos, el caso de ISOE, el caso de Bahía de las águilas, el caso Banco Peravia, entre otros.

La Procuraduría General de la Republica tiene un tablero de ajedrez muy complicado en sus manos, por un lado, tiene que enfrentarse a los compañeros de partido y a sus jefes políticos, por otro ángulo está la dependencia del Poder Ejecutivo y el propio presidente Danilo Medina, y por el otro lado está la presión popular de los sectores del pueblo organizados en un Movimiento que ellos llaman La Marcha Verde, exigiendo el fin de la Impunidad y La Corrupción; y como si fuera poco, los ojos de organismos internacionales encima.

El avance de la Justicia en algunos países como el propio Brasil donde nace todo, el caso de Perú, donde hay personas nombradas y formalmente acusada en los tribunales; también en Colombia, obliga a las autoridades de la República Dominicana hacer lo propio ante este hecho de corrupción que salpica a muchos sectores, como el financiero internacional, empresarial, político y económico de todo un Continente.

En La República Dominicana el caso es muy complejo, ello no quiere decir que no sea justiciable y justiciado, de igual manera debe ser complejo en los demás países, pero el caso al que me refiero en particular es el de la Nación Dominicana. Porque muy complejo?

Primero: hay tres gobiernos comprometidos es esto. Desde 2000 al 2017 han gobernado dos partidos, pero tres presidentes, Agrónomo Hipólito Mejía (partido Revolucionario Dominicano-PRD); Doctor Leonel Fernández (Partido de la Liberación Dominicana); y Licenciado Danilo Medina (Partido de la Liberación Dominicana-PLD). Es en ese periodo de tiempo cuando la empresa Odebretch realiza sus grandes operaciones en la Republica. Ello nos dice que la Justicia Dominicana debería investigar todo y a todos.

Segundo: la mayoría de las informaciones y documentaciones están saliendo de la Procuraduría General de la Republica Federativa de Brasil, sin que los involucrados extranjeros declaren en los procesos que se llevan a cabo en la Republica Dominicana.

Tercero: Las autoridades dominicanas trataran de salir afectadas lo menos posible de este escándalo internacional, debido a las grandes figuras que posiblemente estén metidas en el pantano de la corrupción de Odebrecht, así como los grandes intereses políticos que pudieran verse afectados.

¿Quienes aceptaran ser sacrificados y puesto en pública subasta con el sello indeleble de corruptos confesos? en el muñeco que parece estar armando el Procurador General de la Republica, es decir, la PGR
¿Tiene sentido el sacrificio político y moral y a cambio de qué?
¿Por qué privilegiar algunos y sacrificar a otros?
¿Y porqué aceptarlo?

Marino Chalas
Periodista y abogado
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